divendres, 20 de novembre de 2009

RAFAEL CHIRBES.

"No somos investigadores del cáncer, decía, ni de la vacuna contra la polio, ni de algún material nuevo, en adelante de uso imprescindible. Somos un capricho que se pagan las sociedades ricas y que a las pobres apenas si se les ocurre palntearse. Somos putas, flores de loto que se abren sobre la charca maloliente de la opunecia; brindamos un entretenimento un poco más refinado que el que ofrecen las chicas al borde de la carretera (también menos intenso). Loa belleza, los sentimientos: paparruchas, que decían los personajes de comedia de antes. Leemos un libro, vemos un cuadro, u oímos una canción que nos emociona tremendamente, y a lo mejor hasta nos hace llorar, pero luego se acaba, y volvemos a la vida cotidiana, y hasta nos olvidamos de que un día oímos esa canción. Los sentimientos no son precisamente ni lo más fuerte, ni lo más seguro, ni lo más duradero. Los sobrevaloramos. Tienen más que ver con lo animal, con la secreción salival de los perros de Pavlov cuando oyen el sonido que ls anuncia la llegada de la comida. Babeo. No son los sentimientos lo más humano. Lo humano es la inteligencia, y seguramente también la capcidad para planer el mal a largo plazo".

RAFAEL CHIRBES, "Crematorio".